Sin trabajo desde hace muchos meses, con la prestación del paro agotada y ya sin ahorros, no saben de dónde sacar el dinero para seguir subsistiendo. Y tampoco los más de mil euros mensuales que cuesta la residencia a sus mayores. La pensión del abuelo, destinada hasta el momento para pagar la cuota, la necesitan para subsistir.
Muchas familias de la Comunitat se han visto abocadas a sacar a sus mayores de los geriátricos para salir adelante. Además de que se están frenando los nuevos ingresos en estos centros. Las consecuencias no se han hecho esperar. «Estamos atravesando un momento delicado. En lo que va de año han tenido que cerrar 14 centros. Estábamos aguantando pero la situación se ha hecho insostenible», reconoce el presidente de la Asociación Empresarial de Residencias y Servicios a Personas Dependientes de la Comunitat (AERTE), Alberto Giménez. |