El sindicato CSI–F y el presidente de la junta de usuarios de la residencia de la tercera edad de Carlet, Luis Aparisi, denunciaron ayer que la empresa adjudicataria del servicio de comedor «compra productos congelados y comida envasada con fecha de caducidad próxima a producirse» con el fin de «ganar un dinero extra».
La presidenta del comité de empresa, que pertenece a UGT, coincidió en que la «comida es de baja calidad». Un portavoz de la empresa, que tiene sede en Madrid, negó ayer cualquier tipo de irregularidad y apuntó que todo es una invención. La Conselleria de Bienestar Social, que es la titular de la residencia, afirmó que no tiene indicios de que la concesionaria esté incumpliendo el contrato, aunque lo va a investigar. |